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Tom y El Pueblo vs. Las Tabacaleras

Cómo ayudó Tom a vencer a las enormes tabacaleras en California

Año tras año, doctores y grupos médicos en California han intentado limitar el hábito de fumar por medio de incrementos a los impuestos sobre productos de tabaco. A pesar de sus esfuerzos, el impuesto sobre el tabaco en California se había estancado en 87 centavos por cajetilla desde 1998, posicionando al estado an la posición 35 de todo el país — muy por debajo del promedio nacional de $1.60.

En el 2012, la Sociedad Americana Contra El Cáncer, la Asociación Americana del Corazón, la Asociación Americana del Pulmón, y profesionales de la salud se unieron para cambiar esto. Hicieron un llamado para un aumento de $1 en cajetillas de cigarros que sería destinado al estudio del cáncer, pero su esfuerzo fue abatido por una agresiva campaña de oposición por parte de las enormes tabacaleras. Esta pérdida marcó el decimoséptimo intento fallido de elevar el impuesto sobre el tabaco en California.

Firmes a su causa, las organizaciones se reunieron de nuevo en el 2016, pero en esta ocasión se unieron a la Unión Internacional de Empleados de Servicio y a Tom Steyer para poner a las Prop. 56 en la boleta de votación. El tema era claro: Fumar mata y le cuesta a los contribuyentes californianos $3.5 mil millones en atención médica. La respuesta era sencilla: hacer que las enormes tabacaleras paguen por sus costos médicos, elevando el impuesto al tabaco a $2 por cajetilla para así desalentar a nuevos fumadores — jóvenes en específico — y financiar cuidados médicos, investigación médica para curar enfermedades relacionadas con fumar, y programas para la prevención y el cese del uso del cigarro..

El poder del pueblo demuestra que es imparable

Para Tom, esto no se trataba de algo correcto o equivocado. Era algo personal. Su mamá falleció por cáncer del pulmón después de años de fumar tres cajetillas diarias. Él no podía quedarse de brazos cruzados mientras los intereses corporativistas manipulaban al gobierno para extraer ganancias por encima de la salud pública.

Tom tomó el tema y apeló al pueblo, poniendo su fe y confianza en los votantes. Él invirtió sus propios fondos en la campaña y emitió anuncios comerciales para exponer los datos correctos, enfrentando una campaña de desinformación por parte de la oposición.

Una clara victoria para Tom y el pueblo

La Prop. 56 ganó con 63% de apoyo contra 37% de oposición, a pesar de que las tabacaleras gastaron más del doble en oposición. Los resultados fueron inmediatos. Las ventas de cigarros cayeron en un 23 por ciento durante los siguientes 3 meses, y se recaudaron casi $2.5 mil millones en impuestos.

“Formamos una coalición histórica que incluyó a empresas, al sector de la salud, laboral, doctores, enfermeras, y policías, y juntos dijimos ‘ya fue suficiente.’ Necesitamos enfrentar la causa No. 1 de muertes prevenibles en California”, dijo Tom al SF Gate.

El apoyo de Tom unió el poder del pueblo para lograr el cambio — y le demostró a las enormes tabacaleras que los intereses especiales no tienen cabida en nuestra política.